LA BRECHA DIGITAL ¿ES POSIBLE REDUCIRLA?
La forma en la que enseñamos y aprendemos se ha ido
modificando a través del tiempo; no se enseñaba igual en la antigua Grecia que
en el siglo XIX. La educación, al igual que la sociedad y la ciencia, ha ido modificándose. A pesar
de ello, la educación se había mantenido sin cambios relevantes durante muchos
decenios.
Es hasta finales del siglo XX y principios del XXI que se ha
dado un cambio fundamental en la educación: el acceso a internet. A pesar de
que han pasado relativamente pocos años, internet ha modificado de manera
radical la forma de aprender y enseñar; ha modificado sustancialmente el acceso
a la información: tenemos disponibles una cantidad enorme de datos de forma
inmediata… ha incluso modificado la forma en la que nos relacionamos con los demás.
Internet nace a finales de los años 60´s como una estrategia
para optimizar la forma de utilizar las computadoras; inicialmente sólo era
utilizado en el ejército y algunas universidades de Estados Unidos. Fue hasta
los años 90´s que se crearon nuevas facilidades de interconexión y herramientas
simples que permitieron el crecimiento masivo de los usuarios de la red
llegando más de 2800 millones de usuarios en el 2014.
El acceso a internet ha propiciado que tengamos una gran
cantidad de información disponible de forma inmediata y prácticamente desde
cualquier lugar, si consideramos la introducción de este servicio en los
teléfonos móviles, lo que ha favorecido en florecimiento de las sociedades de
la información.
Todo esto suena muy bien y pareciera la mejor forma de
propiciar el crecimiento económico y la mejora social de los países… pero a lo
largo de los años se ha presentado un nuevo fenómeno conocido como brecha
digital. Sandoval (2006) menciona que el
primer autor en hacer referencia a este
fenómeno fue Dragulanescu en el 2002, definiéndola como “la diferencia de acceso a la información entre aquellos que pueden
pagar una computadora y los programas necesarios para participar en la red de
la información global y aquellos con bajos ingresos que no pueden hacerlo”.
Sandoval (2006) también menciona que Rowena Cullen en el 2004
habló no sólo de la diferencia entre los países y las personas con acceso a las
tecnologías de la información sino también de las diferencias entre aquellos
con habilidades digitales y quienes no las tienen. La OCDE refiere que las diferencias para acceder a las nuevas
tecnologías se ve reflejada en el desarrollo de los países y también dentro de
los mismos. Según el Banco Mundial esto
genera que los países subdesarrollados se vayan quedando aún más rezagados
generando consecuencias devastadoras en su desarrollo.
Sandoval (2006) define la brecha digital como “el acceso desigual a información que impulse
el desarrollo humano y su nivel de vida; la brecha digital se refiere más a la
inequidad al acceso a la información que al acceso tecnológico”.
La información no circula con las mismas condiciones de
igualdad para todos ya que hay lugares en donde se tiene acceso a banda ancha o
inalámbrica y otros que tienen aún serias dificultades para proveer de
servicios básicos a su población. Además, hay que considerar que hay países,
como México, que sí cuentan con cierta infraestructura tecnológica, pero que
ésta es inaccesible a gran parte de la población por los elevados costos.
En México, el acceso a internet aún no tiene la cobertura
suficiente para toda la población. Según
Mitosfky (2012) el 51% de la población ha accedido alguna vez a internet, sin
que esto quiera decir que lo haga de forma frecuente. Dentro de la brecha digital también cabe
mencionar la brecha generacional: es mucho más frecuente el uso de internet en
las personas entre 18 y 29 años (79%) que en los mayores de 50 años (18%). Este fenómeno se presenta debido a que las
personas mayores se muestran en ocasiones más renuentes a incorporar a su vida
el uso de estas nuevas tecnologías ya que no han adquirido las habilidades digitales
básicas para su manejo.
Un aspecto fundamental a tomar en cuenta en el acceso a
internet es el nivel socioeconómico: los niveles medios-altos y altos el uso de
estas nuevas tecnologías es mucho más generalizado; más del 20% de los usuarios
de internet en México pertenecen estos niveles socioeconómicos.
México aún no ha logrado tener la cobertura para su población
y se encuentra por abajo del nivel recomendado por la OCDE. Pablo Bello (2014)
considera que México necesita invertir 8500 mdp al año del 2013 al 2020, para
poder alcanzar a países como Chile que han mejorado en gran medida en acceso a
estas tecnologías (más del 95% de cobertura). Establece que para poder cerrar de forma
eficiente esta brecha digital se requiere de inversión y competencia por parte
de empresas públicas y privadas que permitan mejorar el costo, incrementar la
cobertura y aumentar la calidad y que esto se pueda prolongar a través del
tiempo.
Esto es muy importante de mencionar porque en México se han
echado a andar numerosos proyectos (con altos costos económicos) con el
propósito de mejorar la cobertura y la accesibilidad a las tecnologías por cada
vez más sectores de la población. Se han gastados muchos miles de millones de
pesos y los resultados han sido mediocres debido a que estos proyectos
difícilmente logran superar los cambios sexenales y se van quedando sin el
presupuesto necesario para mantenerse a flote, además de que siempre han sido
ensombrecidos por la corrupción; gente que utiliza estos programas para su
enriquecimiento personal y no para una mejoría sustancial del país.
Gran parte del fracaso de estos programas se debe a que no
tienen parámetros que permitan evaluar si se han cumplido con los propósitos
planteados además de que han carecido de claridad y transparencia en cuanto a
las licitaciones para la conectividad. Martínez (2013) considera que estos
programas no tendrán éxito hasta que se genere un marco jurídico que los
sustente y permita así mejorar la infraestructura tecnológica. Possani (2013)
ha insistido que si no se mejora la conectividad en México se tendrá un impacto
económico desfavorable.
El gobierno federal ha establecido la Estrategia Digital
Nacional (EDN) a través de la cual pretende mejorar la conectividad, incluir
habilidades digitales, favorecer la interoperabilidad tecnológica, generar un
marco jurídico y crear una política de datos abiertos. El presupuesto de
egresos 2014 destinó 25.8 mdp para la EDN. El problema básico de esta
estrategia es que no dice cómo se logrará, qué plazo requerirá y cuántos
recursos necesitará, es decir, no tiene parámetros establecidos de forma clara
y concisa, por lo que los resultados que genere pueden quedarse nuevamente en
la mediocridad y ser velados por la corrupción.
Mientras no se mejoren los puntos antes mencionados,
continuará habiendo más de 70 millones de mexicanos para los que internet y las
nuevas tecnologías quedan totalmente fuera de su alcance y como consecuencia,
presentarán cada vez mayores índices de marginación.
Partiendo del marco de referencia citado como introducción de
este ensayo, mis 3 propuestas para cerrar la brecha digital en México son:
1. El gobierno debe formar alianzas con empresas privadas para mejorar la
infraestructura tecnológica en el país y poder ampliar su cobertura, sin
embargo, la banda ancha debe estar subsidiada de forma importante por el gobierno
para mejorar la accesibilidad a un gran sector de la población menos favorecido
económicamente. Este aumento en la
cobertura generará que el acceso a la información sea equitativa y se disminuya
la marginación informática.
2. Además del subsidio deben existir áreas en las que se cuente con acceso a la red de forma gratuita, fácil y con buena velocidad de descarga de datos, como por ejemplo, parques, plazas públicas, metro; así las personas podrán acceder a la red aunque no cuenten con equipos de banda ancha en sus hogares, lo que reduciría el costo para los usuarios.
3. Se deberá implementar un programa para dotar de computadoras a los hogares en México; no se trata de regalarlas, porque generalmente entonces no se valoran de forma adecuada sino encontrar la manera de hacerlas accesibles a gran parte de la población como podría ser dar una computadora a un joven de secundaria o preparatoria que participe en alguna clase de trabajo social, por ejemplo reforestación, voluntariado en la Cruz Roja Mexicana, alfabetización de adultos o niños en zonas marginadas. O en el caso de trabajadores, ofrecer atractivas ofertas con descuento vía nómina.
2. Además del subsidio deben existir áreas en las que se cuente con acceso a la red de forma gratuita, fácil y con buena velocidad de descarga de datos, como por ejemplo, parques, plazas públicas, metro; así las personas podrán acceder a la red aunque no cuenten con equipos de banda ancha en sus hogares, lo que reduciría el costo para los usuarios.
3. Se deberá implementar un programa para dotar de computadoras a los hogares en México; no se trata de regalarlas, porque generalmente entonces no se valoran de forma adecuada sino encontrar la manera de hacerlas accesibles a gran parte de la población como podría ser dar una computadora a un joven de secundaria o preparatoria que participe en alguna clase de trabajo social, por ejemplo reforestación, voluntariado en la Cruz Roja Mexicana, alfabetización de adultos o niños en zonas marginadas. O en el caso de trabajadores, ofrecer atractivas ofertas con descuento vía nómina.
4. Se deben llevar a cabo programas de capacitación para los profesores, de todas las materias y de todos los niveles, ya que aunque se equipen las aulas con los dispositivos tecnológicos y se cuente con banda ancha para uso de internet, los profesores pueden decidir no hacer uso de estas facilidades debido a que no cuentan con las habilidades digitales necesarias para llevarlo a cabo de forma adecuada lo que generaría que se subutilizaran o de plano no se hiciera uso de ellas. La capacitación debe extenderse más allá de los profesores, por lo que es necesario crear programas serios y de alta cobertura para la capacitación de las personas en el uso de estos materiales, ya que como nos refiere Rowena Cullen, no solo se trata de accesibilidad sino también de adquirir habilidades digitales fundamentales para su uso. Los jóvenes que van recibiendo sus equipos a través del trabajo social podrían convertirse en capacitadores, dando cursos en casas comunitarias, escuelas, etc. El propósito es generar en la población esas habilidades digitales fundamentales, sin las cuales todos los esfuerzos en conectividad e infraestructura son totalmente infructuosos.
Como parte de la capacitación se deben incluir estrategias que le permitan a los alumnos y profesores identificar la información relevante en internet y aquello que carece de validez; no toda la información que podemos encontrar es verídica, por lo que debemos dotar a nuestros alumnos de habilidades para saber discriminar y filtrar la información.
Estos programas podrían ser perfectamente viables, siempre y cuando se generen esos parámetros necesarios para evaluarlos de forma continua y que además sean programas con metas a corto, mediano y largo plazo, ya que como mencioné anteriormente, necesitan poder sobrevivir a los cambios de gobierno. Y por supuesto, eliminar el fantasma que siempre nos persigue: la corrupción.
En México tenemos que ver más allá y darnos cuenta que
mientras no reduzcamos de forma importante esta brecha digital, continuaremos
siendo únicamente espectadores del desarrollo mundial, ya que no estaremos capacitados
para participar de forma competitiva.
Como conclusión quiero mencionar que conectar al país es un
gran proyecto y necesita de grandes cantidades de dinero pero considero que si
no se hace ahora, los costos económicos a mediano y largo plazo serán mucho
mayores porque nos quedaremos rezagados con respecto a otras naciones del
mundo, del cual ya no nos podemos aislar debido a la globalización que es la
realidad en la que nos tocó vivir.
Debemos incorporar de forma eficiente estas tecnologías a nuestro quehacer educativo cotidiano, pero no debemos dejar de largo el fomentar otras habilidades en nuestros alumnos como son habilidades sociales, de lectoescritura (manual y en libros), de búsqueda de información en medios no electrónicos, artísticas y deportivas. La educación debe beneficiarse de las nuevas tecnologías, pero un mayor acceso a la información no garantiza más y mejor conocimiento... un docente que forme los alumnos de forma integral si puede representar un cambio significativo en la forma de aprender.
Debemos incorporar de forma eficiente estas tecnologías a nuestro quehacer educativo cotidiano, pero no debemos dejar de largo el fomentar otras habilidades en nuestros alumnos como son habilidades sociales, de lectoescritura (manual y en libros), de búsqueda de información en medios no electrónicos, artísticas y deportivas. La educación debe beneficiarse de las nuevas tecnologías, pero un mayor acceso a la información no garantiza más y mejor conocimiento... un docente que forme los alumnos de forma integral si puede representar un cambio significativo en la forma de aprender.
FUENTES CONSULTADAS:
1 1.
Sandoval
Almazán Rodrigo. Explorando la brecha digital en México: diagnóstico del
proyecto e-México en el Estado de México. Espacio Público [en línea] 2006, 9
(febrero) [consultado 17 mayo 2014] ISSN: 16658140
http://www.redalyc.org/articulo.oaide=67601717
2. Plataforma Maestría on-line UNITEC 2014.
3. www.consulta.mx/web/images/MexicoOpina/2013/NA_Internet_BrechaDigital.pdf consultado el 17 mayo 2014.
4. www.eleconomista.com.mx consultado el 17 mayo 2014.
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3. www.consulta.mx/web/images/MexicoOpina/2013/NA_Internet_BrechaDigital.pdf consultado el 17 mayo 2014.
4. www.eleconomista.com.mx consultado el 17 mayo 2014.
5.
5. www.cnn.expansion.com consultado el 17
mayo 2014.
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